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El jurado declara culpables del asesinato de Lucía Garrido a su ex marido y a un sicario colombiano

José Guerrero y Domingo Funes, de Iliber Abogados, han sido los letrados que ha representado a la madre y la hija de la víctima en este terrible caso.

Han sido necesarios más de quince años para que se haga justicia en el conocido caso del asesinato de Lucía Garrido, la mujer malagueña que apareció flotando en su piscina en la aciaga tarde del 30 abril del año 2008.

Tras un segundo juicio, ordenado repetir por el Tribunal Superior de Andalucía en Granada (TSJA) por defectos en el veredicto, el Jurado ha entendido acreditado que Manuel Alonso, ex pareja de Lucía Garrido, planeó y concertó con Ángel Vaello, autor material, la muerte de Lucía.

Una de las claves del proceso ha sido una llave encontrada en la inspección ocular detrás de una tinaja junto a la puerta de entrada de la vivienda de Lucía en Alhaurín de la Torre. En esa llave se encontró el ADN de Ángel Vaello, conocido delincuente de origen colombiano que formaba parte del grupo “Los niños de Fuengirola”, una banda dedicada, según asuntos internos de la Guardia Civil y uno de los testigos protegidos, a dar “vuelcos” de droga.

El jurado ha tenido la oportunidad, además, y a diferencia de lo que ocurrió en el juicio anterior, de oír a un testigo protegido que vinculó a Alonso con Vaello y el chalet donde se produjo el asesinato. Igualmente, en este nuevo juicio ha declarado una amiga íntima de Lucía cuyo testimonio ha sido, a juicio de Guerrero y Funes, muy importante y donde ya se afirmaba que la finca, además del negocio de animales exóticos y depósito de los mismos que eran llevados allí por el SEPRONA, era una “guardería de droga”.

Los letrados de Iliber Abogados se muestran muy satisfechos con el veredicto del Jurado y aunque muy tarde, finalmente se ha hecho Justicia. No obstante, y como era de esperar, la defensa de Vaello ya anunció en el mismo acto de lectura del veredicto que iban a recurrir la sentencia, por lo que el último “capítulo” de este crimen está aún por escribir.